
Laguna Esmeralda
La Laguna Esmeralda ocupa una manzana completa a pocas cuadras de la Plaza de Armas de Los Ángeles. Lo que hoy es un parque con senderos arbolados y una tranquila laguna fue en el siglo XIX una cantera de extracción de áridos. Fue don Alberto Urenda Ramírez, militar en retiro a cargo del sistema de aguas municipales, quien impulsó su transformación desviando un canal hacia el hoyo dejado por las faenas. La laguna se inauguró oficialmente en noviembre de 1922 y tomó su nombre de la corbeta hundida en el Combate Naval de Iquique, en un gesto que refleja el espíritu patriótico de la época.
Durante décadas fue el paseo más animado de la ciudad: se hacían fiestas de primavera, cicletadas, picnics y paseos en bote, y en los años 50 incluso se permitía pescar las carpas que habitaban sus aguas. Tras un periodo de abandono en los años 70 y 80, el lugar se recuperó a partir de los 90. En el siglo XXI se sumaron un parque temático de dinosaurios, una plaza de agua y mejoras en el entorno, devolviéndole su lugar como principal espacio recreativo urbano de la comuna.
Hoy la laguna ofrece botes en arriendo, amplias áreas verdes, juegos infantiles y el ya clásico parque de dinosaurios, lo que la convierte en una salida especialmente apropiada para familias con niños. El entorno arbolado invita a caminar a orillas del agua a cualquier hora del día. Por su ubicación central y su valor histórico, es también un punto de referencia para quienes visitan Los Ángeles por primera vez.
